
El tenso momento ocurrió durante un operativo de Control Municipal en el centro salteño y quedó registrado en imágenes.
Guillermo Raspa










En una jornada marcada por el compromiso cívico y las historias que emocionan, Oscar Gutiérrez, un hombre de 94 años, protagonizó una escena que tocó el corazón de todos los presentes en la escuela Urquiza.
Pasado el mediodía, Oscar descendió solo de su vehículo, caminó lentamente hasta su mesa con su documento en mano y esperó su turno para votar, recibiendo aplausos y palabras de admiración de quienes se encontraban en el establecimiento.
“Votar es un deber y un orgullo”, comentó uno de los testigos del momento, visiblemente conmovido. La presencia de Gutiérrez se volvió símbolo de compromiso y amor por la democracia, recordando que nunca hay edad para participar.















