
El intendente Emiliano Durand confirmó la medida para garantizar el resguardo y el buen uso del espacio público. El monitoreo se complementará con el regreso de los placeros municipales.
Guillermo Raspa








Durante la madrugada de este sábado, se desató una feroz tormenta e que provocó inundaciones y anegamientos de caminos en el departamento de Iruya.
Debido a la falta de obras e infraestructura en la zona, nuevamente desbordó el Rio Blanco y dejó aislado al pueblo de Islas de Cañas. El agua ganó totalmente la calzada de la ruta 18 dejando a los pobladores imposibilitados de poder circular libremente.
Por Defrentesalta, los vecinos se quejaron por la falta de obras y señalaron que el Intendente propuso amontonar montículos de tierra para evitar que el agua llegue a la población.



Sin embargo, la planificación no cumplió su objetivo ya que una vez, los pobladores quedaron incomunicados y aislados.











