
Una localidad del interior salteño emitió un comunicado oficial confirmando que sus empleados públicos cesarán las tareas al mediodía para poder seguir el cruce mundialista.
Guillermo Raspa






Dos parejas ingresaron a un motel ubicado en ruta provincial 26, el pasado 4 de agosto a las 4 de la mañana. Luego de unas horas, una empleada del local se percató de los llantos desesperados de un niño, algo que le pareció totalmente extraño.
De inmediato, la trabajadora se comunicó al 911 y tras recibir el alerta, se dispuso un operativo cerrojo en los alrededores del motel. Ya en el lugar, los uniformados lograron interceptar a una de las parejas que se encontraba con el menor. Explicaron que se turnaban para cuidar el infante.
Por este hecho, intervino la Fiscalía Penal de Violencia Familiar de Género 3 para resguardad al pequeño.


La policía no supo informar si es que quedaron demorados los involucrados.













