La trampa del Prode y las apuestas en el Mundial 2026: ¿Sabés qué hace tu hijo con el teléfono?

Detrás del debut triunfal de la Selección Argentina y la fiesta del fútbol se esconde una invasión publicitaria sin precedentes que empuja a menores y adultos al juego online. Los datos del preocupante gasto juvenil, las alertas psicológicas de especialistas locales y el vacío estatal en internet.
Editorial21/06/2026Guillermo RaspaGuillermo Raspa
CIRCULO
Especialistas advierten sobre los riesgos de ludopatía y ansiedad por apuestas deportivas en adolescentes.

Con el comienzo de la Copa del Mundo 2026, desarrollada en tres países en simultáneo, y tras el debut auspicioso de la Selección Argentina con un contundente 3 a 0 gracias a los goles de Lionel Messi, el mundo no solamente gira detrás de una pelota de fútbol. Hoy, la sociedad también está inmersa en una  invasión de publicidad nunca antes vista. Los anuncios saturan las pantallas chicas y colonizan las transmisiones oficiales, mostrándose de forma agresiva particularmente en las pausas de hidratación de cada partido, donde abunda una cantidad subliminal de ofertas que invitan directamente a realizar apuestas deportivas.

Frente a este escenario, cabe hacerse una pregunta incómoda pero urgente en cada hogar salteño: ¿Le controlás el teléfono a tu hijo? ¿Te fijás si está apostando para acertar resultados de los partidos con la ilusión de ganar plata o capturar algún descuento en las plataformas digitales?

La pregunta viene al caso debido a que aplicaciones de uso cotidiano como PedidosYa, Mercado Libre o Mercado Pago, lanzaron sistemas de "Prode" en sus interfaces, donde invitan a participar por premios que superan los 50.000 dólares a cambio de acertar resultados. Estas plataformas sumaron estrategias de alta presión: PedidosYa, por ejemplo, ofrece descuentos relámpago de apenas 20 segundos apenas un equipo mete un gol, induciendo al usuario a comprar de forma compulsiva un producto al 90% de descuento, aunque ni siquiera sea de su interés.

El alarmante gasto juvenil y la desregulación estatal

Los datos económicos detrás de este fenómeno son contundentes: según cifras oficiales del Observatorio de la Cruz Roja Argentina, difundidas por el periodista Alejandro Bercovich, cada adolescente que apuesta en el país invierte más de 48.000 pesos en estas plataformas de juego.

Ante esto, resulta inevitable cuestionar qué rol cumple el Estado en este tipo de situaciones que pueden causar ludopatía, depresión o ansiedad en los menores de edad en plena cima del Mundial. En una era de desregulaciones estatales, surge la duda de si existe un interés real por regular el ambiente de internet, un espacio donde convivimos todos y que pone el peligro al alcance de la mano a través de un dispositivo móvil.

La mirada profesional: el impacto en la salud mental infantil

En diálogo con Defrentesalta, la psicóloga María Florencia Cha (MP 1.014) expuso la gravedad de esta problemática y dejó conceptos claves sobre cómo el juego online afecta el desarrollo de los menores:

  • Estímulos de gratificación inmediata: El acceso temprano a estas plataformas, presentadas falsamente como simple entretenimiento, incrementa el tiempo de conexión y altera funciones esenciales como el autocontrol, la planificación, la tolerancia a la frustración y la capacidad de postergar recompensas.

  • Alteraciones emocionales y escolares: El uso excesivo de pantallas vinculado a actividades digitales de riesgo se asocia directamente con mayores niveles de ansiedad, irritabilidad, dificultades de atención, trastornos del sueño y un progresivo desinterés por las tareas académicas y los vínculos sociales.

  • Vulnerabilidad y falsas creencias: Al estar en pleno desarrollo emocional, la naturalización de las apuestas favorece que los chicos adopten creencias erróneas sobre el dinero, el éxito y el azar, elevando el riesgo de desarrollar conductas de juego problemático y adicción (ludopatía).

La especialista remarcó que la prevención requiere un compromiso conjunto y urgente entre las familias, las instituciones educativas y los organismos públicos a través del acompañamiento adulto, la fijación de límites claros en el uso de la tecnología y la supervisión de contenidos para proteger la salud mental de las nuevas generaciones.

Esto está pasando
Lo más leido